Enemigo de mi enemigo, mi amigo...

Destacado:

Se clausuró temporalmente planta de hielo que incumplía con la norma: PC Xalapa Regresa el Festival del Taco; se realizará en el Paseo de los Lagos del 27 al 29 de marzo Continuarán las bajas temperaturas; se exhorta a la población a extremar precauciones DIF Municipal inicia brigada de salud visual. Yecuatla despide al maestro Miguel Ángel Ramírez Christein, referente político y social

Estética urbana

Sergio González Levet - Sin Tacto

2026/03/18 - 10:57

Ahora que los vientos del norte apabullaron techos, instalaciones eléctricas y espectaculares, viene a modo revisar la situación de los postes de cableado aéreo, porque Eolo, el señor de los vientos, anduvo este lunes jugando una vez más con ellos y puso a muchos en trance de caerse ya al menor soplo, tanto en la levantisca ciudad de Veracruz como en la capital Xalapa, y contemos los poblados y poblaciones que se asientan entre ellas.

Y si el posterío que le debemos a la Comisión Federal de Electricidad y a Teléfonos de México implica un riesgo para las casas, las haciendas y las cabezas y cuerpos de los ciudadanos y los niños, también son fuente de fealdad para nuestros horizontes urbanos, porque rompen la concordia de las calles y las construcciones en lugares en los que aún permanecen algunos resquicios de estética.

Digo, porque con el oficio de la albañilería y el concurso del cemento, la cal, la arena y los ladrillos se han cometido y se cometen a diario innumerables pecados en contra de la hermosura. Vea usted esa casa de ahí enfrente que parece que fue hecha por un herrero retorcido, con sus protecciones mal puestas, su puerta chueca, sus tejas colocadas al aventón y su pintura desgastada por el tiempo y el mal gusto.

Pero pongamos que en nuestras ciudades y pueblos aún quedan ciertas partes que son testimonio de la belleza que llegó a tener el antiguo arte de los alarifes, o del empeño de algún arquitecto moderno con dignidad y cierto sentido de la belleza y el equilibrio… garbanzos de a libra que cada día se encuentran menos y, para desgracia, que son echados a perder por la intromisión de los cables que se interponen entre el horizonte y las paredes.

Hay en cada uno de los ayuntamientos una oficina muy pomposa que se denomina de desarrollo urbano y que se encarga -entre otras cosas importantes- de que permanezca la armonía en el paisaje de mampostería construido por el hombre. Según la lógica del arte, quien quiera construir una casa, un edificio, un portento, debe convencer a los responsables de esa área de que su obra no afectará la seguridad de las personas ni la concordia de la vista.

Vaya, si su proyecto es feo, podrían decirle allí que no la amuele, que busque hacer algo más placentero a los ojos de todos; que no arruine la panorámica del barrio, de la colonia o del fraccionamiento.

Y en desarrollo urbano también tendrían que estar atentos a esos alambres que rompen cualquier armonía, porque no son nadamás los de la luz o del teléfono, pues ahora se agarran de los postes también los servicios de televisión por cable, que son manejados por técnicos con vocación de hombres-araña, porque en cada esquina establecen marañas de hilos que entorpecerían cualquier salida de Ariadna al laberinto de Creta, por poner un ejemplo.

Alguien debería multar seriamente a los cableros por el atentado que hacen contra la estética urbana y alguien debería ponerse a cortar y a desenredar ese atentado en contra de la vista humana.

ENTRADAS ANTERIORES

EL CHILTEPIN TV

CHILTEPIN IMPRESO

LO ULTIMO