El abrazo de Acatempan...
Destacado:
El discurso de la Presidenta
Sergio González Levet - Sin Tacto
2026/03/10 - 10:22
Si tuviéramos que calificarla solamente por sus intervenciones en la tribuna autocomplaciente de la mañanera del pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum no saldría muy bien librada, porque ha enseñado una imaginación paupérrima y una aún más baja versatilidad.
Su actuación deja mucho que desear aun para el público de los pro-morenistas disfrazados de reporteros que son mayormente aceptados como claque en el Salón de la Tesorería del Palacio Nacional.
Como vocera de su propio Gobierno, Claudia se revela por sus limitaciones extremas en el arte de hablar y de comunicar (ya de informar ni hablemos) y sus escasas dotes para conquistar la simpatía y para dotar de credibilidad a sus declaraciones y sus afirmaciones.
El trato continuado de las mañaneras es la repetición de las frases más rimbombantes del Manual de AMLO, el librito mitológico que condensa la filosofía de banqueta del patriarca tabasqueño; una filosofía económica en ideas y en significados.
Pasado un año y cinco meses de estar al frente de las instituciones nacionales, la Presidenta de la República se ha dedicado a gobernar desde esa tribuna permitida sólo para un público comprado y complaciente -como lo hizo su antecesor-, un grupo de marionetas que actúan malamente su papel de periodistas.
Ante la falta de cuestionamientos serios y reales, Claudia ha terminado por crearse a sí misma un propio enemigo, y termina contestando de mala manera las preguntas que no se le hacen.
La repetición exasperante de las mismas frases y expresiones del manualito de Andrés Manuel ha terminado por aburrir a la cada vez más escasa concurrencia
nacional, y hace exclamar bostezos a los invitados al festín de las mentiras de la Cuarta Transformación.
La retahíla de la Presidenta se circunscribe a decir hasta la ignominia que “no robamos, no mentimos y no traicionamos al pueblo”. Y sume usted otras perlas del ingenio macuspano: “Pero Calderón robó más”, “Nosotros somos los únicos honestos”, “los comentócratas”, “los carroñeros”, “¿Por qué no critican a García Luna?”
Muy temprano de lunes a viernes, el decreciente auditorio de la mañanera del pueblo ve entrar a la Presidenta con su paso cansino y dirigirse al podio como quien va al cadalso. Saluda con una falta de entusiasmo que parece emanada de una tragedia. Empieza a hablar y empieza a mentir su alegría de sonrisa emitida a fuerzas, a ensayar su énfasis artificial que no logra convencer, a repetir su voz tan cansada por los lugares comunes.
Y lo peor de todo es que solamente resulta una persona aburrida, que aburre; una aspirante a lideresa que solamente puede ofrecer el tedio de su voz sin aristas, desolada.
Y así no se puede conducir un país tan bullicioso como el nuestro.
ENTRADAS ANTERIORES
EL CHILTEPIN TV
CHILTEPIN IMPRESO
LO ULTIMO