Sin enojarse …

Destacado:

Portal millonario desata críticas en Tenochtitlán Con transparencia e imparcialidad, SEV entrega 404 plazas y órdenes de presentación Participa Veracruz en iniciativa Datos en Acción, de INEGI y UNESCO Arranca el Primer Congreso Nacional del Caballo con expertos nacionales e internacionales El Exconvento Betlehemita celebra su 39 aniversario con concierto

Hasta siempre amigo Chunfo.

El mensaje me tomó por sorpresa.

Misantla, Ver. - / Dr. Vicente Mota

Misantla, Ver. | 2026/04/22 - 12:57

Dr. Vicente Mota.-El mensaje me tomó por sorpresa. Lo vi en el chat de los “grandes amigos” y no pude menos que echar a volar la imaginación y recordar los tiempos aquellos de la época de estudiantes: Primero en la prepa, después, ya en la universidad, en Jalapa.

El mensaje de Roberto Jiménez era contundente, aunque tuve que leerlo varias veces porque me costaba creerlo (Me imaginé que era una broma de esas que acostumbra) : “Compañeros buenos días, les comparto una lamentable información, nuestro amigo Arnulfo Pérez y Gómez (Chunfo) hoy por la madrugada falleció. DEP. Que el señor lo tenga en su santa gloria”.

El mensaje me tomó por sorpresa. Después de asimilarlo y en medio de un dejó de tristeza, no pude menos que echar a volar la imaginación y recordar los tiempos aquellos -los de la época de estudiantes- aunque a fuerza de decir verdad, lleno de nostalgia, preferí evocarlo con un resabio de alegría. (Es así como prefiero recordar a mi amigo): Primero en la prepa, después, ya en la universidad, en Jalapa.

Puedo apostar de que ayer en su velorio, allá en “la Palma” y en su domicilio, lo mismo les ocurrió al resto de los amigos que asistieron, y platicaron de esas vivencias que nos llenan de nostalgia. Sobre todo “el Cachetes”, aunque le cuesta trabajo.

La vida es un suspiro en el vasto océano del tiempo - me dije- mientras evocaba momentos que junto a otros amigos compartimos con Chunfo. En la memoria tengo los recuerdos de nuestras correrías, los hechos y las palabras de los años mozos junto a los integrantes de aquél grupo que ilusionado y lleno de optimismo nos fuimos a Jalapa a estudiar en los años setentas.

Sin duda alguna que su recuerdo será tema de conversación para aquellos que convivimos con él, pero también causa de alegría durante el tiempo que nos reste de vida.
Hoy la tristeza se apodera de nosotros por su inesperada partida. Chunfo era un tipo con el que el tiempo se pasaba volando. Su charla era amena, y tenía una habilidad innata para relatar anécdotas. Cómo buen misantleco, tenía el don de la palabra, y lo mismo lo hacía con gracia y salero, que con picardía y sarcasmo.

No omitía detalle en sus relatos y lejos de eso era muy bueno para enriquecer su charla agregando siempre algo de su cosecha. Pa’ eso se pintaba solo. Me ponía de muy buen humor platicar con él. Las llamadas siempre se alargaban surgiendo el recuerdo de las correrías, los hechos y los anécdotas, que fluían incesantes entre las carcajadas y los argumentos llenos de sarcasmos.

Chunfo era feliz platicando de cosas que nos ocurrieron y de algunas otras cosas que nos producen bienestar. Lo mismo resultaba hasta con aquellas que en su momento nos provocaron tristeza, producto de los noviazgos y otras cosas parecidas. (“Cosas de chiquitillos” decía alguno más de nuestros amigos que ya también se nos adelantó en el camino).

Siempre sin duda predominan las vivencias que nos producen una sensación de bienestar y que por supuesto uno tiene a buen resguardo en el baúl de los recuerdos.
De esas, estoy seguro que nuestro amigo las tuvo en mente hasta el último suspiro de su existencia. A mí en lo personal, una vorágine de imágenes vino a mi mente, y los recuerdos producto de tu amistad se amontonaron en la memoria.

Sin duda su manera muy particular de contar los anécdotas, los chascarrillos y las vivencias, y hasta los sucesos en política que tanto le ilusionaron en su momento, así como aquellos relacionados con su vida sentimental, permanecerán imborrables en la memoria de quienes le conocimos y convivimos con Chunfo en buena parte de su vida.

En lo personal, guardaré en la memoria aquel tiempo de serenatas que con grabadora en mano, le acompañé mientras a todo volumen le cantaba a su amada las “penas y penas, y penas” de Sandro de América.

Sin duda un tipo único, romántico y apasionado, le gustaba reunirse con los amigos y evocar los tiempos idos. Era conversador nato, y de memoria envidiable para los anécdotas de sus amigos, aunque muy olvidadizo para aquellos que lo involucraban. Tenía don de gente y de gran ser humano el buen Chunfo.

D.E.P. Arnulfo Pérez Gómez.

EL CHILTEPIN TV

CHILTEPIN IMPRESO

LO ULTIMO