Libertad de expresion

  • De los Angeles a los Demonios

  • “Indicadores: Igualdad y cohesión social”

Dra. Denisse de los Angeles Uribe Obregón

Hablar de pobreza y corrupción obliga a referirnos a la palabra “indicadores”, por lo que debemos precisar ¿qué es un indicador? La acepción más común lo define como una herramienta que se utiliza para esclarecer y delimitar de manera exacta los objetivos, alcances y efectos de manera verificable y cuantificable.

Se considera que el alto nivel de desigualdad en el indicador de la distribución de la riqueza es moralmente indeseable y que se genera debido a su asociación con una mala gestión en su distribución: corrupción.

En México de acuerdo a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), bajo su Coeficiente de Gini (CG) o desigualdad de la renta disponible en cierta población. En donde 0 es “igualdad perfecta” y 1 “desigualdad perfecta”, la realidad de nuestro país es la siguiente: .47CG, el lugar 33 de un total de 34 (arriba de Chile y debajo de Turquía) en cuanto la desigualdad de la distribución de la riqueza entre los más ricos (Islandia, .24CG) y pobres (Chile, .50CG) en el 2010.

Este dato implica un problema de trasfondo complejo. Desde la crisis económica de 2007/2008 se generó una caída de la equidad en la distribución de la riqueza en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica; aunque durante los 90s existió un crecimiento, posiblemente por las políticas y apertura que generó un crecimiento momentáneo en el mercado global.

Sin embargo, la realidad latinoamericana contemporáneo es distinta, durante el 2012-2013 el gasto social en comparación con el resto de los países de la OCDE posicionó a México como el que menos aportó durante el periodo de crisis. Gracias a

este dato surge la hipótesis sobre el mal manejo de los recursos nacionales. ¿Cómo es posible que se invierta más en África del Sur que en México en cuanto a gasto social? ¿Por qué se da esta situación?

Curiosamente, respecto a la cohesión social, seguridad y crimen existe un decremento en el índice de corrupción, aunque se mantiene la desconfianza en la policía local (OCDE 2007-2012) y a su vez la confianza en el gobierno está ligeramente debajo de la media de la OCDE.

Para entender estos datos se debe considerar el momento histórico, durante este periodo las políticas nacionales respecto al narcotráfico se intensificaron; la violencia en las ciudades se volvió común y por lo tanto las fuerzas policiacas y militares se vieron en la necesidad de intervenir de una forma activa, lo cual generó como consecuencia, un sentimiento de desconfianza ante dicha situación.

Como muestran estos indicadores, el panorama de México no se pronostica como el más óptimo dentro de la OCDE, por lo que tendrá que trabajar aún más en el mejoramiento de su sistema económico, particularmente, para promover nuevas inversiones, generar crecimiento económico sostenible y, por tanto, empleo, ya que es la única forma de distribuir la riqueza de manera permanente, al tiempo que se promueve el desarrollo social nacional.